Los Rojos de Cincinnati retiraron el sábado el número 13 del paracorto venezolano David Concepción, con lo que se unió a tres colegas miembros del Salón de la Fama y a quien fuera su mánager en la Gran Máquina Roja en recibir el máximo honor de la franquicia.

Concepción fue reconocido en el diamante y su número fue develado en una fachada de las gradas superiores del estadio, hacia el lado izquierdo del terreno, antes de un encuentro frente a los Marlins de la Florida.

Johnny Bench, Joe Morgan y el cubano Tony Pérez, miembros del Salón de la Fama, estuvieron presentes para el reconocimiento, junto con el mánager Sparky Anderson. Sus números ya han sido retirados por el equipo.

Otros ex compañeros suyos, como Ken Griffey padre y George Foster, también estuvieron presentes en la ceremonia.

La multitud coreó su nombre cuando Concepción, de 59 años, se acercó a un micrófono en el diamante, siendo incapaz de articular palabra alguna al tener que enjugarse las lágrimas. Con voz entrecortada por la emoción, agradeció a su familia y a sus ex compañeros.

“Acercarme al micrófono es la parte más difícil del béisbol para mí”, dijo.

El público se puso de pie para ovacionarlo luego de que declaró: “Amo a Cincinnati. Los amo a todos”.

Concepción, que en una ocasión lanzó como relevista ante los Dodgers, se puso luego frente al montículo y le envió un lanzamiento simbólico a Bench.

Aunque el número 13 es considerado por muchos atletas como de mala suerte, el venezolano lo eligió en recuerdo de su madre, Ernestina, quien nació en 1913. Ganó cinco Guantes de Oro, participó nueve veces en el Juego de Estrellas, en 1982 fue elegido como el más valioso de dicho juego y fue honrado al ser nombrado capitán del equipo en 1983.

El número de Concepción es el octavo que retiran los Rojos, junto con los del mánager Fred Hutchinson (1), Bench (5), Morgan (8), Anderson (10), Ted Kluszewski (18), Frank Robinson (20) y Pérez (24). El número 42 de Jackie Robinson fue retirado por la directiva de las Grandes Ligas.

Uno de los aspectos más característicos de la Gran Máquina Roja era el constante intercambio de bromas entre los jugadores. En una conferencia de prensa el sábado, sus ex compañeros le recordaron cómo disfrutaban divertirse a costa suya.

“Ustedes me hicieron bromas durante 19 años cuando estuve jugando, y he estado retirado durante 19 años y todavía siguen haciendo bromas a mis expensas”, les dijo a sus colegas durante la conferencia de prensa.


Un juego para la historia En el primer partido de una doble jornada, los Vigilantes dejaron su marca al anotar 30 carreras ante los Orioles en Baltimore.

Los Vigilantes de Texas se convirtieron en el primer equipo en 110 años en anotar 30 carreras en un partido, al imponer una marca en la Liga Americana el miércoles al despedazar por 30-3 a los Orioles de Baltimore.

Al verse en desventaja de 3-0 en el primer partido de una doble cartelera, los Vigilantes anotaron cinco carreras en la cuarta entrada, nueve en la sexta, 10 en la octava y seis más en la novena.

Fue la novena ocasión en la historia de las Grandes Ligas en la que un equipo anota 30 carreras y la primera desde que Chicago impuso la marca de más anotaciones en un partido de Ligas Mayores al aplastar por 36-7 al Louisville en un partido de la Liga Nacional el 28 de junio de 1897, de acuerdo con el Elias Sports Bureau.

Marlon Byrd y Travis Metcalf pegaron jonrones con bases llenas para los Vigilantes. Jarrod Saltalamacchia y el puertorriqueño Ramón Vázquez, los dos últimos bateadores en la ofensiva de Texas, ambos pegaron jonrones y terminaron con siete carreras producidas cada uno.

David Murphy conectó cinco de los 29 imparables que acumularon los Vigilantes, la mayor cantidad que pega un equipo de Grandes Ligas desde el 28 de agosto de 1992, cuando los Cerveceros de Milwaukee pegaron 31 en un triunfo de 22-2 sobre los Azulejos de Toronto, de acuerdo con el Elias Sports Bureau.

Texas también impuso una marca interna de carreras anotadas en una doble cartelera, incluso antes de que el partido de comienzo.

Unas horas después de anunciar que el piloto Dave Trembley regresaría a la temporada del 2008, los Orioles sufrieron su peor paliza de su historia e impuso una marca interna de más imparables aceptados en un partido.


Luego de hacer su debut el 8 de agosto frente a los Chicago White Sox, donde se fue en blanco en 3 turnos al bate, el día de ayer, 18 de agosto, el criollo Asdrúbal Cabrera despachó su primer vuelacercas en su carrera.

Cabrera, conectó cuadrangular con dos corredores en base ante los lanzamientos del pitcher abridor de los Tampa Bay Devil Rays, Jason Hammel. Al finalizar el encuentro, Asdrúbal bateó de 4-2 con doble y jonrón.


Cabrera (A la derecha) es felicitado por Travis Hafner.


Ayer domingo contra los Oakland Athletics, el falconiano Magglio Ordoñez se convirtió en el segundo venezolano en batear dos cuadrangulares en un mismo episodio, siendo Juan Rivera el primero en lograrlo el 19 de junio de 2004.

En esta ocasión Magglio en la parte baja de la primera entrada conecto bambinazo ante los lanzamientos del pitcher abridor de los A’s Dallas Braden impulsando una rayita. Posteriormente con Placido Polanco y Gary Sheffield a bordo Ordóñez conectó nuevamente batazo de cuatro esquinas.

Cabe destacar que Ordóñez se sumó a Al Kaline, miembro del Salón de la Fama, como los únicos miembros de los Tigres en conectar dos jonrones en una entrada. Kaline lo hizo en 1955 ante los Atléticos de Kansas City.


Este articulo lo saque del diario EL NUEVO DIA, de Puerto Rico, donde afirman los que he mencionado en post anteriores referentes al nuevo y actual monarca del homerun, Barry Bons, y quien a mi parecer sera el proximo monarca… Alex Rodriguez.

A continuacion el articulo:

Barry Bonds podría tener un reinado relativamente corto como rey de jonrones del béisbol.
Alex Rodríguez, de los Yankees de Nueva York, está acumulando jonrones a un paso que lo llevaría a pasarle a Bonds dentro de 10 años.
Bonds pegó su cuadrangular número 756 antenoche, rompiendo el récord de Hank Aaron, quien lo poseyó durante 33 años.
El récord de Babe Ruth de 714, superado por Aaron en 1974, duró 39 años.
Rodríguez, el tercera base de los Yankees que cumplió 32 años el 27 de julio, se convirtió el 4 de agosto en el jugador más joven en la historia de la Liga Mayor de Béisbol en lograr 500 jonrones en su carrera.
Tiene 102 jonrones más que Bonds a través de la misma cantidad de juegos, y 178 más de los que tenía Bonds a la misma edad, según estadísticas de Stats LLC.
“Alex, desde el mismo comienzo, se colocó entre los bateadores sobresalientes de jonrones”, sostuvo el historiador del deporte del béisbol, David Vincent, autor de ‘Home Run: The Definitive History of Baseball’s Ultimate Weapon’.
“Él podría ser la persona en lograrlo”.
Suponiendo que Rodríguez juegue hasta los 40 años y termine el año con 49 jonrones, tendría que promediar 36 jonrones por temporada para llegar a 800.
Ha promediado 41 jonrones anuales desde que llegó a ser regular en 1996, y lleva 36 esta campaña, la mayor cantidad en béisbol.
Bonds, quien cumplió 43 años el mes pasado, podría no llegar a los 800 antes de dejar de jugar.


Por un espectacular momento, Barry Bonds y todo el mundo que lo vitoreó pudo olvidar la controversia alrededor de su búsqueda y apreciaron su hazaña fenomenal: 756.
Nadie en las Mayores -ni Hank Aaron, ni Babe Ruth- ha pegado nunca más cuadrangulares que la estrella de los Gigantes de San Francisco.

La noche del martes, en su parque, no importó cuántos de ellos pudieron haber sido conectados con la ayuda de esteroides o drogas para mejorar el rendimiento. Bonds tiene para él solo el título de rey jonronero, terminando con el reinado de 33 años de Aaron.
“Este récord no está manchado en absoluto. En absoluto. Punto”, dijo Bonds.
Y más de 43,000 amantes fanáticos de los Gigantes, incluyendo a su padrino y miembro del Salón de la Fama, Willie Mays, seguramente estuvieron de acuerdo.
Bonds logró la hazaña con un cañonazo hacia la parte más profunda del parque, después de un out en la quinta entrada, ante los envíos de Mike Bacsik, de Washington.
Bonds levantó una recta de 84 millas por hora en un arco, y fue a parar a 435 pies en las gradas del jardín central derecho. Y entonces, la celebración comenzó.
Fuegos artificiales, serpentinas, pancartas conmemorando el logro, y aún una fiesta en la Bahía McCovey.
Brillaron por su ausencia el comisionado Bud Selig y Aaron. Sin embargo, Selig envió a dos emisarios: el vicepresidente ejecutivo Jimmie Lee Solomon y el miembro del Salón de la Fama, Frank Robinson. Selig también envió unas declaraciones.
“Mientras los asuntos que han rodeado este récord continuarán su curso hasta una resolución, hoy es un día para dar felicitaciones por un logro verdaderamente extraordinario”, dijo Selig.

A mi parecer, los esteroides pueden aumentar el rendimiento de un jugador, pero no es un factor determinante a la hora de conectar los tablazos que Bonds a conectado.

No queda mas nada que decir mas que FELICITACIONES AL NUEVO MONARCA DEL HOMERUN!!!!


Una tragedia es algo inusual, tanto como para que desde 1920 no se hubiera presentado un evento para lamentar.

La noche del domingo se rompió la buena tradición cuando el coach de bateo de los Drillers de Tulsa, equipo de Doble A sucursal de los Rockies de Colorado, Mike Coolbaugh falleció a causa de un pelotazo que recibió en la cabeza.

La muerte de Coolbaugh se dio apenas una hora después de ser impactado en la parte alta de la novena entrada por la pelota que bateara el bateador designado de los Drillers, Tino Sánchez.

Con apenas 35 años de edad y tres semanas de haberse integrado al club, sucursal de los Rockies, Coolbaugh fue llevado de inmediato a un hospital cercano en donde desafortunadamente ya no pudo recuperarse.

El lamentable incidente se dio en el juego en que Tulsa enfrentaba a los Travelers de Arkansas, equipo donde milita el mexicano Freddy Sandoval.

Los Drillers tomaron su último turno al bat y Coolbaugh ocupó su lugar en el cajón de coach de la primera base.

Matt Millar abrió conectando sencillo ante el pitcher rival Aaron Brolin y tomó entonces su turno Tino Sánchez, puertorriqueño habitualmente receptor y que batea como ambidextro.

En esta ocasión se paró al lado de los zurdos y sacó línea seca en territorio de foul que fue a impactarse directamente en la cabeza de Coolbaugh, quien no pudo hacer nada para evitar el golpe.

Las asistencias de ambos equipos saltaron de inmediato al terreno de juego así como personal médico del estadio local. Una ambulancia se presentó a los 15 minutos, los paramédicos reportaron que el coach no mostraba respiración, que estaba inconsciente.

Fue inmovilizado del cuello y fue llevado al hospital Baptist Health Medical Center en donde finalmente se le declararía muerto 45 minutos después.

Hasta antes de este lamentable accidente, se lamentaba únicamente En 1920, Ray Chapman, shortstop de los Indios de Cleveland, murió a consecuencia del pelotazo que recibió del lanzador de los Yanquis de Nueva York Carl Mays, choque celebrado el 16 de Agosto.

Coolbaugh tuvo carreras de 17 años en Ligas Menores, además de aparecer en 39 juegos en las Mayores, habiendo pertenecido a los Cerveceros de MIlwaukee y los Cardenales de San Luis.


El Versatil jugador de los Houston Astros Craig Biggio hace poco menos de tres semanas, alcanzó la increíble marca de los 3.000 imparables, convirtiendose en el jugador # 27 en lograrlo.

No conforme con ello Biggio esta por adueñarse de una marca que fue establecida por el miembro del Salón, Hughie Jennings en 1903. El récord como el jugador más veces golpeado por los lanzadores.

Ya le ha sucedido 285 veces en sus 20 años de carrera, mientras que el record de Jennings es de 287 pelotazos.

Como novato en 1988, Biggio tuvo 131 apariciones al plato y no fue golpeado por ningún lanzamiento. No tenía idea de lo que estaba por venir.

La siguiente temporada, recibió seis golpes en 509 apariciones. Fue la calma antes de la tormenta perfecta camino a este récord.

Entre 1995 y 2005, promedió (literalmente increíbles) 21,5 golpes por temporada.

Un número único de factores se ha conjugado para dejarlo a pasos de la historia.

En 1997, la temporada en la que recibió más golpes, Biggio fue alcanzado 34 veces. Su mánager, Phil Garner, fue golpeado un total de 34 veces en 16 temporadas como jugador con Oakland, Pittsburgh, Houston, Dodgers y Gigantes. Garner tiene una buena visión de la marca que Biggio está a punto de superar.

Resulta que Biggio ha anotado 100 carreras lo que vale una temporada luego de ser golpeado por un lanzamiento. Esa es su mayor motivación.

Una media docena de lanzadores que han golpeado a Biggio en estos años concuerdan en que él no se esfuerza por salirse del medio.

“Creo que trata de embasarse de la manera que sea”, dice el lanzador de los Padres, Greg Maddux. “A veces, deja su brazo fuera cuando necesita embasarse. Si alguien me lanza al codo, hago lo posible por evitarlo”. Los lanzadores dicen que Biggio ha encontrado una falla en el sistema y aprendió a explotarla.

Mark Gardner lanzó para cuatro equipos en sus 13 años en las Grandes Ligas. Fue el primer lanzador en golpear cinco veces a Biggio, incluyendo dos en el mismo partido el 2 de agosto de 1996, cuando jugaba para los Gigantes de San Francisco.

“Uno lanza al interior del plato y él simplemente deja el codo afuera”, dice Gardner, quien se retiró en 2001 y ahora trabaja como entrenador del relevo de los Gigantes. “Como lanzadores, uno juraría que era strike. Si hubiera dejado que la bola llegara, habría sido un strike”.

Cuando Garner dirigió a los Cerveceros (1992-99) y a los Tigres (2000-2002), la tendencia de Biggio de meterse en el camino de la bola lo volvía loco.

“Solía gritarle que íbamos a golpearlo en el cuello, porque era el único lugar donde no llevaba protección”, dice Garner. “Pero ahora que está de mi lado, es mucho más divertido verlo jugar”.


Los Cachorros de Chicago enviaron al torpedero venezolano César Izturis y dinero en efectivo a los Piratas de Pittsburgh por un jugador a ser nombrado más tarde, mientras que los Tigres de Detroit subieron al jardinero dominicano Timo Pérez desde ligas menores, en un jueves de pocas transacciones y muchos rumores en Grandes Ligas.

Conforme se acerca la fecha límite para hacer cambios sin tener que colocar a los jugadores en lista de waivers, el 31 de julio, los rumores de posibles mudanzas de peloteros inundan las Grandes Ligas.

El abridor cubano José Contreras (Medias Blancas) y el cerrador dominicano Octavio Dotel (Kansas City) fueron las fichas más promocionadas de la jornada y se da por un hecho que cualquiera de los dos, o ambos, serán cambiados a un equipo contendor en las próximas horas.

Mientras tanto, los Cachorros, que se han colocado en posición de desafiar a los Cerveceros de Milwaukee en la División Central, realizaron su segunda movida desde el Juego de Estrellas, cambiando a Izturis a los Piratas.

Anteriormente, Chicago adquirió al veterano receptor Jason Kendall desde Oakland.

Izturis, un especialista defensivo que ganó el Guante de Oro con los Dodgers de Los Angeles en el 2005, bateaba .246 en 65 juegos con los Cachorros, pero fue enviado a la banca desde que Ryan Theriot (.275 en 83 juegos) fue nombrado torpedero titular.

La movida indica que los Piratas están listos para cambiar al veterano Jack Wilson (.254), uno de los líderes del equipo, pero quien se encuentra en una pésima temporada.


Alex Rodríguez se rió. Barry Bonds acababa de indicar que si rompía el récord de jonrones de Hank Aaron, Rodríguez lo batiría tarde o temprano.

“Me siento algo ruborizado al hablar sobre esto porque conecté 14 ó 15 jonrones en abril, y dijeron que iba a conectar 140”, dijo el lunes Rodríguez. “Creo que es ridículo, pero lo tomo como un piropo”.

Bonds, quien cumple 43 años el 24 de julio, llegó al Juego de las Estrellas con 751 jonrones, a cuatro del récord de Aaron. Rodríguez, quien cumplirá 32 el 27 de julio, encabeza las Grandes Ligas con 30 jonrones esta temporada, para un total de 494 en su carrera.

Preguntado sobre si Rodríguez lo batiría, Bonds no lo dudó: “Definitivamente”.

“Su talento es increíble. Creo que la gente no aprecia su talento. Su coordinación ojos-manos, su fuerza actual, su reconocimiento de la pelota, todas esas cosas que no puedes enseñar”, dijo Bonds. “Es genial porque sé lo que sabe y veo lo que él puede ver. Sólo que soy mayor y no lo puedo hacer con tanta frecuencia. Willie (Mays) me dijo que ‘puedo ver lo que ves, sólo que no lo puedo hacer más”’.

Rodríguez dijo continuamente que celebrará cuando Bonds rompa la marca de Aaron.

“Me levantaría del sofá para comprar una entrada y verlo jugar”, dijo A-Rod.

Bonds estará acogido por su público en San Francisco en el Juego de las Estrellas de este año.

El próximo Juego de Estrellas se hará en el Yankee Stadium. La pregunta es: ¿Seguirá A-Rod siendo un yankee?


Barry Bonds


A-Rod